I SI NO EL VULL EN FANG?

 Algunas imágenes del proceso del alumnado para obtener el positivo en escayola de sus relieves modelados en barro a través de la técnica del molde perdido.


1º "Muros de contención":

Preparamos las que serán las barreras que contengan la escayola líquida con la que crearemos el molde perdido. Una plancha de barro de cierto grosor (1'5cm+-) y consistencia dividida en 4 tiras colocadas alrededor de la pieza. El largo y la altura de los mismos debe ser superior al de la pieza original  (1'5cm+- por cada lado y 2cm+- por arriba) para que el molde tenga cierta consistencia. También podemos reforzar posibles puntos débiles o de fuga de material con pedazos de barro por el exterior.


2º Primera capa pigmentada:

Damos un primera capa pigmentada que será la que nos dé el aviso de cercanía al positivo cuando lo estemos rompiendo. Esta es la que cogerá la definición y el detalle de la pieza por lo que podemos ayudar a este hecho tirando la escayola líquida con cierta fuerza, soplando y desplazando el material líquido por la superficie y los huecos, además de dar golpes suaves en el soporte para que salgan las posibles burbujas formadas en el interior a la superficie. Se cubre toda la pieza.


3º Cuerpo de molde sin pigmentar:

El resto del molde se rellena de una vez con escayola líquida sin pigmentar. Podemos golpear suavemente el soporte para que el material se desplace homogéneamente por todo.


4º Extracción del pieza de barro:

Secada la escayola, retiramos el barro de los lados y el del interior, el del modelado en barro. Este proceso se tiene que realizar con cuidado para no marcar ni dañar el molde. Podemos comenzar por una esquina intentando sacar la pieza toda de una con una espátula. Si no funciona tendremos que utilizar vaciadores o herramientas de modelado para ello.


5º Limpieza del molde:

Una vez retirado el barro toca limpiar el molde lo mejor posible bajo el agua con un pincel o brocha suaves y jabón.


(6º Reparación y rectificación de moldes):

Cabe la posibilidad de que el molde se rompa. En ese caso no hay que preocuparse ya que lo podemos arreglar lo suficiente como para seguir adelante con el proceso. Sellaremos la grieta con más escayola y en el caso de que no fuera suficiente podríamos colocar un refuerzo en cara contraria conectando palos a las diferentes partes del molde rotas sujetas con más escayola.

También es el momento de realizar posibles rectificaciones para que el positivo salga más acorde a nuestros objetivos: añadir material a las posibles burbujas formadas, en puntos dónde queramos reducir el material del positivado o lijar imperfecciones.


7º Desmoldeante:

Con el molde limpio es el momento de poner el molde en remojo (para que quede bien húmedo) y aplicarle desmoldeante para que no se una la escayola del molde con la del positivo. Nosotros utilizamos jabón pero hay quien usa aceite, mezcla ambos o hace uso de vaselinas. Podemos aplicar dos capas con una brocha/pincel suave intentando no originar espuma.


8º Llenar el molde (con estopa entre capas en nuestro caso):

Llega el momento de rellenar el molde. Prepararemos escayola como siempre (o un tanto líquida) y la volcaremos sobre el molde. Igual que hicimos en el 2º paso, intentaremos captar el mayor detalle posible en contacto con el molde. Esta vez no será necesario soplar pero si golpear con cuidado el soporte donde se encuentre el trabajo para hacer salir las posibles burbujas a la superficie y estas no se queden dentro.

Como nuestras obras en cuestión se trataban de relieves quisimos reforzarlos, debido a su relativa fragilidad por ser planos, con estopa entre capas. Por lo que hicimos un primer medio relleno con material, esperamos que se comenzara a endurecer, colocamos estopa por todo el ancho de la obra y aplicamos una segunda y última capa de material hasta al borde.

También colocamos una cuerda antes de que se secara el material para poder colgarlos una vez acabados.



9º Rotura de molde, el "molde perdido":

Una vez seca la escayola podemos romper el molde donde se encuentra "apresada" nuestra obra. Nos abasteceremos de una maza y algún listón y/o formón para ello. Como nuestros moldes tenían un borde bien claro (sobresalían del positivo) se trataba de golpear el molde para intentar romperlo. Cabe recordar que la escayola es un tanto frágil por lo que estos golpes tienen que ser suaves pero continuos para romper la escayola del molde por desgaste, más que de un golpe seco. Hay que empezar con los puntos más claros que tengamos para atacar el molde, nunca a la obra para no dañarla. Una vez nos quedemos sin puntos donde golpear el molde en dirección hacia el exterior tendremos que hacer uso del formón e ir rompiendo el molde poco a poco y con mucho cuidado. Es en este punto donde cobra sentido la primera capa pigmentada del molde ya que esta nos avisará donde parar de golpear, o hacerlo con mucho más cuidado, para no dañar el positivo. Seguiremos hasta haber retirado toda la escayola del molde.



10º Reparaciones, rectificaciones y acabados del positivado:

Hemos llegado al final, aparentemente. Tenemos nuestro positivo en escayola pero tiene muchas imperfecciones debido al agresivo proceso de desmoldeado, era de esperar. La buena noticia es que la escayola es un material preparado para las reparaciones. Tan sólo es necesario humedecer el material donde va a ser aplicada y añadir la nueva recién preparada, con pincel o espátulas pequeñas. Veremos como ambos materiales se unen y después del secado y un poco de rectificación no se apreciará el error.

En el caso de las grietas estructurales antes será conveniente hacer la grieta más grande y profunda para que el material entre y profundo y el nuevo aporte de material vuelva a ser estructural suficientemente resistente.

Los acabados finales los llevaremos a cabo con herramientas de modelado, mejor si son metálicas y de precisión, así como raspas y papeles de lija.


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ELS RESULTATS:




















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